jueves, 11 de junio de 2009

ECOCRESÍA

La Real Academia no tardará en reconocer esta nueva palabra por imperiosa necesidad, o ¿acaso hay en el castellano algún término para desginar ese ecologismo de boquilla del que no se salva nadie y con el que nos quedamos tan anchos?
Abramos los ojos y quitémonos las manos de las orejas. Queremos creer que los gobiernos se encargan eficazmente de hacer desaparecer por arte de magia todo aquello que es contaminante y que nosotros por nuestra parte lo estamos haciendo bien, que tenemos ganado el ecocielo con nuestras peregrinaciones a los templos sagrados de Cartúnez, Vidriolo y Plastichín, y que nos encomendos ciegamente a San Biodegradable cuando cometemos el pecadillo de tirar nuestros chapapotines por el sumidero. Pero lo cierto es que aunque la mugre se esté ocultando bajo la alfombra ahí la tenemos, nos la estamos comiendo, de forma pasiva e involuntaria, pero cropofágica al fin y al cabo.
Mi protesta-propuesta tiene para mí el soporte más directo, la de mi propio cuerpo. Se trata de una performance que quiere, al menos, llamar urgentemente a la concienciación y por supuesto, que no es poco, activar las posturas pasivas, resignadas y conformistas sobre el tema del medio ambiente.
¿Todas las personas son iguales?

Le añado, además de imágenes, interrogaciones a esta canción de Pablo Carbonell sobre la condición humana...
Escuchadla para ir abriendo boca

http://www.youtube.com/watch?v=ipzEYDY8nMc

La proyección la podréis ver el sábado, ya sabéis, nos vemos allí:

http://nosrepartimoselmelon.blogspot.com/

martes, 3 de marzo de 2009

LA IMAGEN IRÓNICA, INSTRUMENTO DE CRÍTICA.

Siento especial inquietud por el arte activista, concretamente por trabajar en la creación de imágenes que, de alguna manera, transgreden, pinchan y critican todo aquello que nos aliena, que nos es dañino y que parece que nunca va a cambiar. Pero nada nos impide soñar que podría ser de otra manera, con ese otro mundo posible (que canta Ismael Serrano) y por supuesto mofarnos de éste, utilizando el recurso de la ironía y el humor como salvavidas ante la resignación, que nos frena en la búsqueda de más formas de desarmar la palabra utopía.

Si la publicidad comercial y política puede ser, como de hecho lo es, una eficaz manera de persuasión (1), podemos utilizar sus mismas armas como una pequeña pero clara ofensiva contra ese Goliat mediático, una especie de contrapublicidad que se rebele y proponga otros puntos de vista distintos, y sobre todo independientes.

Así, utilizar la creación artística como herramienta para remover conciencias se plantea como mi principal objetivo. No se trata de convencer sino de sembrar la duda que lleve a la visión crítica. Lo interesante es que cada obra sea un revulsivo, que desafíe las ideas comúnmente aceptadas, que desenmascare ciertos comportamientos hipócritas y que empuje a cuestionar el orden establecido. En definitiva, que provoque la reflexión, haciéndonos salir de ese estado de pasividad en el que estamos inmersos. Toda la sociedad está contagiada, arrastrada por la misma corriente, así que se trataría de aportar la chispa que haga despertar la conciencia crítica.

En principio quiero mostrar esta serie de imágenes que, parodiando ciertas publicaciones periódicas, aprovecho no sólo para ironizar sobre la manipulación constante a que nos tienen sometidos los medios de comunicación y su retroalimentación, sino también para apuntar sobre otros temas que nos afectan muy directamente(2).

NOTAS:

(1) La capacidad de persuasión del “arte” publicitario utilizado también en las campañas políticas se refleja en diversos trabajos de Antoni Muntadas, artista cuya constante en sus obras es provocar una respuesta crítica.
(2) Observaréis en esta serie la influencia de La Fiambrera Obrera, colectivo que utiliza la crítica en clave irónica.